Fractura
¿ Qué es una fractura?
Una fractura hace referencia a un hueso quebrado. Esto requiere atención médica. Si la fractura de un hueso se debe a un traumatismo o a una lesión grave, llama al 911 o al número local de emergencias.
Además, solicita ayuda de emergencia si sucede lo siguiente:
- La persona no responde, no respira o no se mueve. Comienza a realizar RCP si la persona no respira o si el corazón no late.
- La persona tiene un sangrado intenso.
- Incluso aplicar presión suave o realizar movimientos no bruscos causa dolor.
- La extremidad o la articulación está deformada.
- El hueso perforó la piel.
- La extremidad del brazo o de la pierna lesionado, como un dedo del pie o de la mano, está entumecido o tiene un color azulado.
- Sospechas que se fracturó un hueso del cuello, de la cabeza o de la espalda. ¿Qué hacer en caso que haya fractura ? No muevas a la persona, excepto si es necesario para evitar más lesiones. Toma estas medidas de inmediato mientras esperas ayuda médica:
- Detén cualquier sangrado. Aplica presión en la herida con una venda estéril, un paño limpio o un pedazo de ropa limpia.
- Inmoviliza la zona lesionada. No intentes volver a alinear el hueso ni empujes hacia adentro el hueso que se haya salido. Si recibiste capacitación sobre cómo entablillar un hueso y no hay ayuda profesional disponible de inmediato, coloca una férula en la zona superior e inferior de la fractura. Utilizar un material acolchado en las férulas puede ayudar a reducir las molestias.
- Aplica compresas de hielo para limitar la hinchazón y ayudar a aliviar el dolor. No apliques hielo directamente sobre la piel. Envuélvelo en una toalla, en un pedazo de tela o en otro material.
- Ayuda a la persona si está en choque. Si la persona se siente mareada o tiene una respiración entrecortada y rápida, recuéstala con la cabeza en una posición un poco más baja que el tronco y, si es posible, levántale las piernas.
Tipos de fractura en función de la violencia de la fuerza que las genera
- Fracturas de alta energía: Se producen ante la aplicación de una fuerza intensa y, generalmente, momentánea. Suelen provocar una gran fragmentación en el hueso y pueden tener afectación grave en las partes blandas que lo recubren. Ejemplo: accidente de tráfico.
- Fracturas de baja energía: Se producen ante caídas casuales o gestos inadecuados o repetitivos. Normalmente acontecen en personas de edad avanzada o mala calidad ósea. Ejemplo: fractura de cadera por osteoporosis.
Tipos de fractura en función del daño a las partes blandas
- Fracturas cerradas: No existe comunicación entre el hueso y el exterior del cuerpo.
- Fracturas abiertas: Hay comunicación entre el hueso y el exterior; es decir, existe una perforación de la piel y las partes blandas que llega hasta el hueso. Su severidad es variable en función del grado de daño y el riesgo de infección es mucho mayor que en las fracturas cerradas. Trazo de una fractura
El trazo de una fractura es el patrón físico que sigue la rotura. Puede haber infinidad de trazos de fractura, pero los más habituales son los que recogemos en esta imagen.
- Inmovilización con férula.
- Reducción abierta y fijación interna. Requiere una operación quirúrgica para reparar la fractura. Con frecuencia se utilizan varillas de metal, tornillos o placas para reparar el hueso, los cuales se mantienen fijos, debajo de la piel, después de la cirugía. Este procedimiento se recomienda en los casos de fracturas complicadas que no se pueden realinear (reducir) con una férula, o cuando el uso prolongado de una férula no es recomendable.
- Reducción abierta y fijación externa. Requiere una operación quirúrgica para reparar la fractura y la colocación de un aparato para fijación externa del miembro fracturado. Este aparato es un marco externo que sostiene al hueso y lo mantiene en la posición correcta mientras se consolida. Por lo general, esta técnica se aplica a las fracturas complejas que no pueden repararse por medio de la reducción abierta y la fijación interna
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